El seguro de hogar es esencial, pero las pólizas suelen estar escritas en un lenguaje difícil de entender. Hoy quiero aclararte los conceptos básicos para que sepas exactamente qué esperar si tienes un problema en casa.
1. Continente vs. Contenido
Esta es la distinción más importante:
- Continente: Es la estructura de la casa. Paredes, suelos, techos, tuberías empotradas. Si pudieras poner la casa boca abajo y agitarla, lo que NO se cae es el continente.
- Contenido: Son tus muebles, ropa, electrodomésticos, joyas y ordenadores. Todo lo que te llevarías si te mudaras.
Es vital calcular bien estos valores. Si aseguras por debajo de su valor (infraseguro), en caso de siniestro la compañía te pagará menos de lo que pierdes.
2. Robo vs. Hurto
No es lo mismo. Para el seguro, robo implica fuerza o violencia (romper una ventana, forzar una puerta). Hurto es una sustracción sin violencia (dejarte la puerta abierta y que alguien entre y se lleve el bolso).
Muchas pólizas básicas cubren el robo pero NO el hurto, o lo cubren con límites muy bajos. En nuestros seguros de hogar, nos aseguramos de explicarte bien estas condiciones.
3. La Responsabilidad Civil
Esta es una de las coberturas más valiosas y desconocidas. Cubre los daños que tú, tu familia (e incluso a veces tus mascotas) causéis a terceros. Por ejemplo:
- Si te dejas un grifo abierto e inundas al vecino de abajo.
- Si una maceta se cae de tu balcón y golpea un coche.
- Si tu hijo rompe el cristal de una tienda jugando con la pelota.
4. Daños por Agua
Es el siniestro más frecuente en España. Roturas de tuberías, atascos, filtraciones... Asegúrate de que tu póliza incluya no solo la reparación de la avería, sino también los daños estéticos (que te cambien los azulejos si tienen que romper y no hay repuestos iguales).