Muchos clientes llegan a mi oficina con una carpeta llena de papeles: el seguro del coche con la compañía A, el de la casa con el banco (compañía B), y el de decesos con la compañía C. ¿Te suena?
Esta dispersión no solo es un lío administrativo, sino que te hace perder dinero.
1. Descuentos por vinculación
Casi todas las aseguradoras premian la fidelidad. Si ya tienes el coche con ellos, te pueden ofrecer hasta un 20% o 30% de descuento al traer el seguro de hogar o de salud. Es lo que llamamos "venta cruzada", y el beneficiado eres tú.
2. Un solo interlocutor
Cuando tienes un problema, no quieres buscar en la agenda a quién llamar. Al unificar tus seguros conmigo, sabes que soy tu única llamada. Sea una gotera, un golpe con el coche o una consulta médica, me llamas a mí y yo lo derivo.
3. Evitar duplicidades
Tener pólizas en varios sitios a menudo provoca que pagues dos veces por lo mismo (por ejemplo, asistencia en viaje o defensa jurídica). Al unificar, limpiamos esas duplicidades.